Estos taladros servían igualmente para sujetar los bozales, y son el último paso antes de llegar a las placas actuales, en las que la muesca tiene las dimensiones justar para sujetar el bozal.
Sir Balin, con el tiempo, se encuentra con el castillo, y se le dice que debe justar con el caballero guardian, si desea continuar.
Finalmente llegó a celebrarse por puro entretenimiento y de una de estas fiestas dispuestas en Valladolid por el condestable Don Alvaro de Luna, a la cual salió a justar de aventurero Don Juan II de Castilla, da una noticia muy individual la crónica de aquel válido en el Cap.
El Príncipe quiso justar con Requesens, éste accedió pero, por ser la primera vez que se enfrentaba a su Alteza, en el momento del choque alzó la caña, por lo que el Príncipe no le alcanzó ni él tampoco.
En el primer caso llevaban una marca, hecha con punzón candente, y su peso era de 26 a 27 libras. Había otras más ligeras, rígidas, cubiertas de tela y con ristre para justar.
Como la duquesa Almidana de Sapha embio sus mensajeros por muchas partes para quien quiera que quisiesse aver cumplimiento de su desseo e lo alcançar, viniesse al castillo del grifo, al Passo de Aleda, a justar con dos cavalleros que le guardavan, e de las aventuras que ay vinieron.
El rey insistió en volver a justar contra el conde, y esta vez el de Montgomery rompió su lanza en la cara del monarca, Pettegree, 154.
Sacó el corcel para justar delante (más le valiera tal nunca haber hecho), que en el encuentro el príncipe de Anglante, al hacerlo caer, le pasó el pecho.
Mas ¿cómo he de dudar que os tengo al lado, si siempre la victoria me habéis dado?» Con lanza en ristre viene al argelino, picando espuela, y a justar se atreve, Muévese a un tiempo Ugiero paladino, y a un tiempo Namo, y Oliver se mueve; y Avolio y Belenguer y Otón y Avino, que no hay acción que uno sin otro pruebe; y hieren al pagano juntamente el pecho, los costados y la frente.
Su cimera es una cruz su padrino el Precursor que da voces con hervor: "Ecce qui tollit peccata mundi". ¿Y por quién ha de justar?
Ya a punto ambos aguardan la precisa señal que del justar la espera acabe; y, apenas los primeros sones suenan, cuando aire, tierra y mar de estruendo llenan.
Argilón uno fue; mas quedó presto sin la decena y los favores dados; pues, trayéndome aquí un viento funesto, los ojos le cerré al justar armados.